lunes 16 de abril de 2007

En abril viene nuestra primavera


Por: Julián Puig Hernández.

Puede llover o no, el sol, como en estos tiempos, brilla hasta lo indecible, los árboles y arbustos se perifollan con un maquillaje digno del trópico y las mujeres y hombres de este archipiélago, caimán hermoso, llenan su pecho de historias porque es abril, justo la segunda quincena, cuando se cimentó la patria.
No es retórica, sino tangible realidad vista en las esquinas, cuando las personas engalanan barrios empezando por sus casas, cuando en los carteles, hechos a mano precisa y de colores primarios, como los de la bandera, pueden leerse sentencias que dan el espaldarazo al pensamiento unitario.
Es abril, como lo fue el primario de los inicios del sesenta, de bombas enemigas, pero en tiempos que no por callados son menos violentos.
Con el sol nacen las iniciativas y los celos en pos de preservar conquistas, moldear las que no parecen bien orientadas… es un ir y venir de acciones, consultas de lo colectivo que van a la individualidad.
Amaury canta, con su voz trémula, acuérdate de abril y nos vienen tantas cosas a la mente, la infinidad de vallas superadas y sin vacilar nos aprestamos por saltar la infinidad sin cifras que nos restan.
Es abril, tenemos nuestra primavera que no por convulsa inaceptamos, porque es fruto de parto, con dolor y alegrías postreras.

1 comentarios:

mohaidee dijo...

Esa foto de ese esperpento parece que le dice al mundo ya me estoy acabando jaja
porque julian, se acabara y llegara la libertad real y tu seras parado ante el pueblo y le rendiras tus cuentas y aclararas por que estuviste del lado de la infamia